Estados Finales de Contabilidad

1. INTRODUCCIÓN

Inauguro esta nueva sección dedicada a distintos autores de literatura contable, con el objeto de comentar, básica y muy resumidamente, obras que forman parte de mi biblioteca personal.

Y no encontré mejor forma de dar apertura, si no es escribiendo de don Luis Vargas Valdivia, quien junto a Julio Bosch Bousquet, son por muchos, considerados como los padres de la contabilidad en Chile.

Incluso personalmente, también los considero como tales, puesto que con sus distintos textos fueron capaces de dar a entender de forma sencilla y práctica, materias que para algunos pueden resultar muy complejas.

2. BREVE RESUMEN DE LA OBRA “ESTADOS FINALES DE CONTABILIDAD”

“Para interpretar correctamente el contenido de los estados contables es indispensable conocer el lenguaje técnico que se utiliza en su presentación.”

Así es como don Luis Vargas Valdivia nos introduce en esta obra, en cuyo Capítulo I: “Tecnicismos Relativos a los Estados Contables”, parte haciendo un análisis sobre algunos términos de uso frecuente en el campo de la contabilidad. Conceptos tales como: “Reservas; Fondos; Provisiones; Cuentas Complementarias o de Evaluación; Superávit; Cargos Diferidos; Depreciación; Amortización; Cuentas de Orden; Inversiones y Erogaciones”, son palabras a las que en bastantes textos e incluso en los estados financieros de hoy en día se les da un disímil significado. En este primer capítulo, el autor quiso definir tales conceptos para que el lector pudiera utilizar un criterio uniforme al visualizar o, más aún, al construir estados financieros. Tratados de autores de la talla de Paton, Kester y Himmelblau, entre otros, son utilizados para desentrañar y darle un significado claro y preciso a tales conceptos. Las definiciones de don Luis Vargas Valdivia no pudieron ser mejor desarrolladas en este libro. Por ejemplo, cuando define el concepto de provisión: “Las provisiones podrían definirse como pasivos ciertos cuya contabilización se hace sobre la base de un cálculo estimado.”, compárese con la definición que a tal término le da la Norma Internacional de Contabilidad N° 37: “Una provisión es un pasivo en el que existe incertidumbre acerca de su cuantía o vencimiento”.

El Capítulo II: “Balance General”, se centra en el procedimiento técnico que debe seguirse para la construcción de este estado. Inicia, por supuesto, con una introducción, definiendo lo que se entiende por balance general, sus diferentes formas de presentación y las maneras de clasificar las partidas que dentro de él se presentan. Luego continúa con un detallado estudio sobre la forma en que ha de construirse un balance general, haciendo uso de un ejemplo práctico que sirve para preparar variadas hojas de trabajo, análisis, asientos de ajustes por operaciones continuas y ajustes finales. Concluye el ejemplo con la presentación del balance general definitivo. El capítulo finaliza haciendo mención a las diferentes limitaciones que presenta el balance, indicando, entre otras cosas que: “…es conveniente tener presente que la contabilidad no puede identificarse con el sistema de información total de una organización social, que tiene distintos canales de comunicación, siendo la contabilidad un subsistema del mismo y, como tal, su limitación es una consecuencia directa de su propio campo de acción.”

En el Capítulo III: “Estado de Resultados”, el autor analiza de forma teórica y práctica este estado económico. Como es costumbre en sus obras, inicia con una introducción en donde define las características básicas, diferentes nombres que se le han dado, su naturaleza, entre otros. Agrega un párrafo para explicar la diferencia existente entre un “ingreso financiero” y un “ingreso económico”, que cobra especial relevancia al determinar la primera sección del estado de resultados. Al igual que en el capítulo anterior, dedica apartados para indicar las distintas formas que puede tomar el estado de resultados, las maneras en las que se pueden presentar las ventas, el costo de ventas y la forma de proceder con los ajustes en la hoja de trabajo para una correcta determinación del “Resultado Bruto”. Añade un párrafo especial para conceptualizar sobre el término “gasto”, cuyo significado, a veces, entraña cierta dificultad para los principiantes en contabilidad. Analiza también las formas de presentación de los resultados operacionales, no operacionales y los resultados financieros. Asimismo desarrolla un ejemplo del uso de anexos en este estado, cuando las partidas contenidas son de una extensión considerable.

El Capítulo IV: “Estados de Flujo Financiero”, está dedicado a analizar tres informes: a) Estado de cambios en la posición financiera; b) Estado de variaciones del capital de trabajo y; c) Estado de flujo de caja. Este es el capítulo más extenso de la obra. Abundan los ejemplos y ejercicios prácticos, que permiten al estudiante profundizar sobre la excelente información que otorgan estos estados. Utiliza considerable parte del capítulo para explicar el impacto que las discrepancias monetarias provocan en estos estados, y de la forma en que se ha de proceder para corregir dichas diferencias. También el autor incluye ejemplos sobre el tratamiento ha seguir cuando existen balances preparados de acuerdo con el criterio tributario. A pesar que los dos primeros estados hoy en día están en desuso, sobran palabras para explicar la contribución que tienen al análisis de las posiciones financieras de las empresas.

Don Luis Vargas Valdivia dedica el Capítulo V: “Estados Consolidados” a estudiar el balance general y el estado de resultados, pero de forma consolidada. Luego de la introducción, presenta útiles ejemplos de la forma en que se deben consolidar estados financieros cuando una empresa mantiene una o más sucursales. Dedica algunas páginas a estudiar las diferentes formas en que se pueden contabilizar las inversiones, así como también el tratamiento que ha de darse cuando existen operaciones intercompañías, ya sea por venta de existencias o de activos fijos. Muy interesantes son los diferentes esquemas de participaciones que se pueden dar en la práctica, y del orden que se sigue para cerrar los balances de las compañías interrelacionadas. Concluye el capítulo con un ejemplo práctico de consolidación del estado de resultados.

Finalmente, el autor cierra con el Capítulo VI: “Normas Sobre los Estados Contables de las Sociedades Anónimas”, dedicado a analizar las normas aplicables a los estados contables de este tipo social. Estudia la diferencia que se producía al determinar la corrección monetaria financiera y la corrección monetaria tributaria. Culmina el capítulo con el desarrollo de un excelente ejemplo de corrección monetaria del estado de resultados.

La obra cuenta con dos anexos: Anexo N° 1: Formato de Presentación de los Estados Financieros y Anexo N° 2 Notas Explicativas a los Estados Financieros.

3. CONCLUSIÓN

Este libro es de gran utilidad para el estudiante que desee profundizar sus conocimientos sobre el proceso que se debe seguir para la confección y presentación del balance general, estado de resultados, estado de cambios en la posición financiera y estado de flujo de caja. Con ejemplos sencillos y variedad de recuadros, formatos y modelos que permitirán al lector comprender el paso a paso para la formulación de algunos de los estados financieros básicos de contabilidad, además de conocer el lenguaje apropiado que ha de utilizarse para una adecuada interpretación de estos.

4. DETALLES DE LA OBRA

Título: Estados Finales de Contabilidad.

Autor: Luis Vargas Valdivia.

Editorial: Sociedad Editora de Literatura Contable, SOELCO.

Primera edición: Año 1976.

Última edición: Año 2004.

Páginas: 182.

Materia: Terminología, Estados Financieros, Normativa, Contabilidad.

5. ÍNDICE

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1 Comentario

  1. Tamara

    Super interesante el post!!!

    Responder

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